RD: Ángel Haché e Iván García Guerra: 50 años forjando generaciones en las artes
Centro Cultural de Intercambio Audio Visual, Inc.
& Circuito Cara-Mana
Se dice popularmente que las oportunidades son calvas. Pocas veces se llena una generación de alumnos/as, condiscípulos/as y el público de un sentimiento fraterno - de admiración y respeto- como el desatado, a partir de los festejos de las bodas de oro, con el quehacer creativo, de los maestros:
La primera mitad del siglo XX, en la Sultana del Este, San Pedro de Macorís nos trajo voces como las de Pedro Mir Valentín y cuerpos capaces de hacer inteligible la expresividad -en mas de doscientos personajes- como el de Iván García Guerra, al filo de sus cinco décadas de acción - legado inspirador para presentes y futuras generaciones del Caribe y América- entre la gestión cultural, la educación artística, el trabajo actoral y dramatúrgico, frente a las cámaras o a las audiencias presenciales.
A ratos, la aventura de traspasar el umbral, entre el aspirantado y el principiante, se convierte en una adivinanza -que hace comerse las uñas a mas de un padre o madre de familia, de niños/as y adolescentes- pensando en los azares de la devoción o el apostolado creativo: andando el tiempo, la función catalizadora, del descubrimiento, el asombro, el élan vital, cuyo génesis ha sido la velada escolar, puede proporcionarnos, gratas sorpresas, pero solo andando el tiempo.
1. El tiempo, la oportunidad y la consistencia, en la obstinación vocacional, son la clave.
El teatro surgido como actividad co-curricular, se convierte en un espacio para la gestión y el descubrimiento de vocaciones, tal como ocurrió con el grupo de teatro Tirso de Molina, en la primera juventud, de Ángel Haché, animado por la complicidad y los ecos de los medios de comunicación, en voces de cronistas epocales.
Actores, dramaturgos y educadores en la vocación y la pasión por “el método”, entre la clasicidad orgánica del naturalismo stanislavskiano y la complementariedad de los quehaceres del “Actor´s Studio” -donde convergen Toby Cole, De Niro, Chaplin, Nicholson, Al Pacino, Merryl Streep y Lee Strasberg- “muchachos del interior”, que emigran y transforman la historia de capitales, involucrándose en aventuras fundacionales -para el paisaje de las artes especulares contemporáneas- tejiendo puentes entre disciplinas y expresividades, desde el dialogo con las generaciones emergentes, a partir del vivir, por y para el arte: pagando el precio, corriendo riesgos, incendiando las rutinas para reencontrarse consigo mismo, desde la pasión por el perfeccionamiento, el estudio, la comunicación constante y la sed de lo nuevo.
La sola oportunidad de mirar y comentar, dos trabajos biográficos – “Una vida escénica: casi virtual” (Haché, 1958-2008: 1.40 minutos) y “Una vida en fotos” (García Guerra, 1958-2008)- donde se sintetizan los vasos comunicantes entre vida y obra, de ambos autores, desde fines de la dictadura de Trujillo, hasta el tiempo presente, en el tinglado del movimiento cultural y teatral - dominicano, caribeño, iberoamericano y latinoamericano- constituyo, un pretexto mas que valido, para atravesar la isla y vernos las caras en la Logia Perseverancia No 13, de Moca - Provincia Espaillat, en el marco de los festejos de las Fiestas Patronales, Nuestra Sra. del Rosario, 2008- a propósito del Tributo Municipal, que les declaro “Visitantes Distinguidos”, algunas de cuyas imágenes figuran, junto al presente texto.
Un gesto de gran valía, común entre ambos homenajeados, en el evento recién finalizado tiene que ver con el sentido de gratitud -no solo para con sus maestros, directores, dramaturgos, sino además para el compañero o compañera de actuación- para miembros considerados marginales o invisibilizados, en la captura del registro fotográfico o audiovisual, en la aventura que tras el instante- recuperando las visiones del cámara stylo o las pretensiones minimalistas del neorrealismo italiano- como Marchena.
2. La semilla: la fertilidad del terreno o los caminos del talento.
Lo que hoy es noticia, mañana será parte de la historia. Ser testigos de excepción del caminar de estas vidas, dentro y fuera de las aulas, ha sido uno de los privilegios de las audiencias, a lo largo de estas ultimas dos generaciones.
Cuál es el momento apropiado o la edad ideal, para iniciarse en la vocación, por el ejercicio del talento? En qué escenario, en cuales circunstancias históricas o momento político-cultural?
A veces las presiones del contexto familiar y social, conducen a la deriva o la exploración de otros dominios - como la arquitectura por ejemplo, en el caso de Haché- para luego pivotar, hacia la raíz que mueve los hilos de la voluntad, hacia el encuentro consigo mismo.
“(…) la sustentabilidad social de la modernización. Esta es sólida y duradera solamente en la medida en que sintoniza con las bases culturales de la sociedad. Todo proceso de racionalización está impregnado de las tradiciones valóricas, suposiciones cognitivas y motivaciones afectivas (necesidades antropológicas) de la gente. La cultura representa pues un "límite crítico" para la modernización, una especie de "mínimo" que ha de ser respetado so pena de provocar un bloqueo. Ni la subjetividad es totalmente moldeable ni tampoco los sistemas. También ellos tienen un "límite crítico" que restringe la capacidad de disposición. El debate sobre las estrategias de desarrollo es en buena parte una pugna por determinar dichos límites críticos en ambos sentidos. Visto así, las políticas de desarrollo conciernen fundamentalmente el manejo de la complementariedad de modernización y subjetividad. (…) La diferenciación social y funcional de la sociedad contemporánea incrementa la contingencia de modo tal que una coordinación exclusivamente política vía Estado resulta insuficiente. Pero el mercado por si solo tampoco genera ni asegura la integración de la vida social. Ello adquiere especial relevancia en miras del impulso que presenta, por otro lado, el proceso de individualización. Aumenta el ámbito de la autonomía individual a la vez que disminuye la protección que brindaban las convenciones y normas sociales. Conviene mirar de cerca este fenómeno porque, como señalan varios autores (Beck 1997, Giddens 1995, Touraine 1997), el nos puede ofrecer una clave para comprender el proceso actual (...)”.(Fuente: Lechner, Norbert (1998): Desafíos de un desarrollo humano: individualización y capital social”, p 5.
Ciudadanos y artistas, venidos a la luz en tiempos convulsos e inciertos, armados con su juventud y la complicidad de otros muchos, en la búsqueda de canales expresivos, para sus experiencias entre el juego y la vida, entre el vivir y el decir, entre el ser y el representar, sin descontar, la reciedumbre del ideario ético, el humor y la capacidad de darse y compartir, a cada paso.
Observando, la diversidad de directores/as, productores/as de géneros y tipos de espectáculos en los cuales se ha involucrado García Guerra, se desvanece el mito de que la clasicidad, el humor, o las obras serias, deben existir para un tipo de artista en específico, de una franja del público o entrenamiento especializado. Tanto Hache como García Guerra, en su repertorio de montajes, dejan claro que la versatilidad, el infinito desdoblarse, es el arte del comediante o actor, independientemente de los sistemas de soporte o registro, donde se depositaran tales quehaceres, para fines de memoria.
La participación de Haché, en la escena Española, en la Escuela Oficial de Cine de Madrid -lo mismo en sus tiempos de estudiante, como en el grupo de Teatro Experimental, bajo la dirección de William Layton- en corto metrajes y medio metrajes dirigidos por realizadores españoles, mexicanos y chilenos, le coloca como uno de los pioneros, de los avatares cotidianos del talento nacional, en la búsqueda de la función y la participación del actor, de cara al séptimo arte, al menos del modo en que el mismo se asume y promueve, desde épocas tan tempranas, como la segunda mitad del siglo XX, hasta las orillas finiseculares del mismo periodo, en República Dominicana, engrosando un listado no menos privilegiado, en el cual figuran, entre otros: Franklyn Domínguez, Delta Soto, Rafael Villalona, Víctor Checo, José Núñez, Jean Louis Jorge, Adelso Cass y Agliberto Meléndez.
Tanto Haché como Cass, con sus respectivas formaciones, aportaron su grano de arena en la conformación de una conciencia -relativa a la dirección y entrenamiento de actores y actrices- en la primera promoción de Técnicos en Artes Cinematográficas y Televisión, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), abriendo la década de los 80s, de la cual formaron parte algunos artistas contemporáneos, como Agustín Cortes, Leo Silverio y Darling Corporán.
3. El homenaje.
La Coordinación Cultural de las Fiestas Patronales, 2008, bajo la divisa “Una fiesta de todos”, recayó sobre Gerardo –El Cuervo- Mercedes, Director General del Circuito Cultural Cara-maná y del Festival de Cine, TV y Video, de Moca, Provincia Espaillat, este ultimo evento en la actualidad, rumbo a la IV Entrega, para fines de 2008.
Desde allí, se sensibilizo al Consejo de Regidores y al Sindico Municipal de Moca, Dr. Miguel Ángel Guarocuya Cabral y al Presidente de la Sala Municipal, Licdo. Carlos Cota Lama, para dar cabida a este acto de justicia y tributo de gratitud, a dos seres humanos, quienes desde sus diversas posiciones en la vida publica e institucional de Republica Dominicana: han procurado no solo hacer valer su voz y su talento, sino prodigar a manos llenas, la oportunidad -de catapultar, descubrir, ayudar a pulir- las potencialidades creativas e innovadoras de profesionales, aficionados y principiantes, a lo largo de cincuenta anos de labor inninterumpida, a favor de la educación artística y la sensibilidad humanística, dentro y fuera de su país de origen.
4. Qué sigue en el continoum, del diálogo multigeneracional, interdisciplinar y transdisciplinar?
Apostar por la siembra, incesante, sin prisa y sin pausa, en la infancia y la juventud, por los caminos de Hostos…nunca se sabe que niño o niña, nos proporcionara en el tiempo la satisfacción y el encanto de una propuesta novedosa, fresca, autentica… por ahora seguir celebrando, estos encuentros con el talento, capaces de frutificar, contra todo vaticinio y en momentos históricos cruciales para la conciencia de nuestros pueblos.
Mientras que los orígenes del sector secundario, se remontan a la primera revolución industrial (Manchester, Inglaterra) en el siglo XIX. Tanto el sector primario, como el secundario, se dedican al trabajo de extraer, mover, almacenar o transformar cosas, mercancías, materias primas, diferenciándose en sus procesos, de los sectores terciario y cuaternario de la economía, emergentes o característicos de la nueva economía y de la globalización per se, dado que estos se orientan al trabajo con el concepto, con ideas, software o tecnologías blandas.
4.1 Sector Terciario
Es el conjunto de actividades económicas, especializado en la planificación, gestión, prestación, retroalimentación y control de calidad, en materia de servicios a las personas, las organizaciones publicas, privadas -como de la llamada sociedad civil, iglesias, universidades, sindicatos, grupos de presión y empresas- de tal manera que puedan dedicar su tiempo a trabajar creativa o innovadoramente, lo mismo que al ocio, sin necesidad de atraparse en rutinas de escaso valor agregado, librándoles de tareas repetitivas, embrutecedoras o alienantes, aunque su predominio es característico de sociedades industriales y postindustriales, también conceptualizadas como sociedad de masas, por ejemplo EUA, donde mas del 60% de sus exportaciones derivan de la industria audiovisual, cine, programas de computadoras y similares (García Canclini, BID, 2005).
Las sociedades orientadas hacia el sector terciario, se han liberado gracias a la acumulación de sus capitales, como a la calidad de sus instituciones e inversión educativa en áreas de importancia critica como la investigación de nuevos materiales y productos, para la elevación de la calidad de vida, de las necesidades básicas determinadas a principios del siglo XX por la investigación del psicólogo Maslow, orientándose hacia niveles mayores de complejidad en el tejido social y económico, con los bienes y servicios de superación, de status y afines.
En las sociedades donde predominan los servicios o el sector terciario la recreación, la industria del espectáculo y los medios de comunicación, las tareas de la estética, el cuidado personal, ocupan roles protagónicos, en la generación de riqueza, lo mismo en el mercado domestico, regional, municipal y nacional, como en la producción de monedas fuertes o convertibles, por vías de la exportación.
El sector terciario se dedica, sobre todo, a ofrecer servicios a la sociedad, a las personas y a las organizaciones y empresas. Las actividades comprendidas en el sector terciario o de servicios son muy heterogéneas (Zeithalm & Binet: 2004: 16-38) abarca desde la tienda de la esquina, hasta las altas finanzas o el Estado, marketing, relaciones publicas, canales de distribución, servicios financieros, investigaciones sobre consumidores, líneas aéreas, establecimientos de comida rápida, pasando por el turismo, la consultoría, la educación, el diseño de modas, las reparaciones y mantenimiento de equipos, los salones de masajes, para no alargar la lista.
Es un sector que no produce bienes, sino que facilita su distribución, promoción, consumo y evaluación de iniciativas sobre el impacto de las distintas políticas y estrategias del conjunto de la economía, desde la perspectiva del consumidor o usuarios, actuales y potenciales, fundamentales en el monitoreo, adaptación o creación de tendencias, para satisfacer necesidades y deseos, estilos de vida e identificaciones psicográficas, del consumidor, del ciudadano, del líder o del emprendedor, fundamental en una sociedad capitalista en su apertura global; se dirige a los intangibles y la forma en que los mismos inciden en la mente de individuos, comunidades o colectividades, en la construcción de experiencias, satisfactorias, hedonísticas, de placer, de conformidad con las aspiraciones, necesidades, perfiles psicológicos, sociales, capacidad de compra y acceso a información para tomar decisiones en los procesos de consumo, ahorro, inversión y desarrollo en tiempos de cambio permanente e incertidumbre crecientes, como los que justamente caracterizan el entorno interdependiente y global.
Los servicios o sector terciario proporcionan a la población todos los productos que fabrica la industria, obtiene la agricultura e incluso el propio sector servicios. Gracias a ellos tenemos tiempo para realizar las múltiples tareas que exige la vida en la sociedad capitalista de consumo de masas: producir, consumir y ocupar el tiempo de ocio.
El sector servicios aumenta progresivamente con el desarrollo de la sociedad capitalista. Comienza a aumentar con los inicios de la revolución industrial ( siglo XIX), con la aparición del cine, la radio, la publicidad, la psicología, la sociología, los avances en la educación y en las tecnologías, en paralelo con la concentración de la población en las ciudades, que hace aparecer en ellas las tiendas permanentes, los servicios financieros. Además, la Administración del Estado, tanto central como en las municipalidades, se torna compleja, lo mismo en tiempos de paz, como de guerra, de abundancia como de escasez. Se tiende a mejorar la gestión y distribución de los bienes, pero el aumento espectacular se da tras la segunda guerra mundial y el desarrollo del Estado del bienestar. Actualmente es el sector que más contribuye al PIB y el que más población activa ocupa, llegando hasta el 90% en países pequeños y ricos, como Luxemburgo o Bélgica.
La desmaterialización de los intercambios económicos, una de las principales características en la globalización, del sector terciario o servicios – junto a la imposibilidad de almacenarlos, de distanciar al prestador y al consumidor, como de su intangibilidad- supone un choque para paises como Republica Dominicana, con una media de escolaridad equivalente al 5 to grado de la educación primaria o elemental (ONE, Censo Nacional de Población y Vivienda, 2002) para lograr la innovación, la creatividad, la productividad, la calidad y la profundización de la orientación hacia el cliente, desde la prestación de servicios.
El periodo de fines de siglo, particularmente en las décadas 80 y 90 también se ha producido un aumento espectacular de la productividad en los servicios, gracias a las nuevas tecnologías, y sobre todo a la informática. El exceso de capitales, fuerza de trabajo y mercancías producido, no se puede transferir a otros sectores, lo que implica un aumento espectacular del desempleo, en Europa, Canadá y EUA , y estructural, y una inflación de los servicios, único sector con capacidad de crecer a corto plazo.
Pero tener unos porcentajes altos de población activa en el sector servicios no es exclusivo de los países ricos, sino que también en el Tercer Mundo hay esos mismos índices de trabajadores en este sector.
La diferencia está en que en el Tercer Mundo no hay industria que sostenga el desarrollo de los servicios, y la mayoría de ellos son servicios personales, domésticos o actividades del sector informal o sumergido (over head costs). Es la existencia de grandes ciudades en los países subdesarrollados lo que propicia esta situación, junto a las grandes desigualdades sociales.
4.2. Sector Cuaternario
El sector cuaternario es un sector económico que incluye los servicios altamente intelectuales tales como investigación, desarrollo, innovación I+D, e información. Tradicionalmente se le consideraba parte del sector terciario pero su importancia cada vez más creciente y diferenciada ha hecho se abogue de 1980 a la fecha, particularmente en los paises industrializados –aunque también en otros del Tercer Mundo, como Chile, India, Cuba, Brasil, México, Argentina, Colombia, Venezuela, que han hecho de los mismos rubros de exportación- por considerarlo como un renglón autonómico, donde se concentran las llamadas industrias creativas o culturales.
Incluye la industria de alta tecnología, de tecnologías de la información y las telecomunicaciones y algunas formas de "Investigación" investigación científica, así como la educación, las artes, la literatura, la filosofía, la consultoría y la industria de la información.
Para otras agencias del sistema de Naciones Unidas, como UNESCO (Cuernavaca, Morelos, 2007-2008) en su Informe Mundial sobre la Cultura, las tareas de los renglones anteriores, se corresponden dentro del concepto de edu-ocio o edutainment, cuyos subsectores esenciales, lo constituyen las industrias denominadas creativas y culturales, en los cuales descansa dentro de la globalización y el Tercer Milenio, generaran la diferenciación y posicionamiento, de los atributos intangibles, para la generación de riqueza, en países industriales, postindustriales como del llamado Tercer Mundo.
El sector cuaternario puede ser visto como el sector en que las compañías invierten con la perspectiva de asegurar futuras expansiones. La investigación sería dirigida hacia la reducción de costes, expansión de mercados, producción de ideas innovadoras, al kayzen o ciclo de mejoras continuas, incremento de los caminos y estándares de calidad, nuevos métodos de producción y manufactura, entre otros.
Dentro de este naciente sector se incluye también la paulatina migración de los trabajadores hacia zonas alejadas de los propios centros de trabajo y de producción, es decir, el trabajo a distancia facilitado por los nuevos medios de comunicación: teléfono, móvil, fax y sobre todo internet, que está permitiendo en gran medida el trabajo intelectual realizado desde el propio hogar del trabajador (home based business), lo que al mismo tiempo pone de relieve la creatividad e innovación individual, como del protagonismo derivado de las micro y pequeñas empresas (MyPEs), como el trabajo en equipos multifuncionales, en contratos por proyecto (free lance), task forces y similares, coherentes con los sistemas flexibles de contratación, en la gestión del cambio, de la incertidumbre, en mercados y sociedades interdependientes.
Las horas perdidas y riesgos de desplazamiento conduciendo o transportándose en carreteras -en los desplazamientos a los centros de trabajo- se están viendo sustituidas por horas libres que gana el trabajador del sector cuaternario – a partir de la apropiación y usos con sentido de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación- la participación en equipos multifuncionales - como en redes, presenciales, semipresenciales o remotas- multidisciplinares, multigeneracionales y transprofesionales o trans-disciplinares, se conseguirá una mayor producción en las empresas que den este tipo de facilidades flexibles y laborales a sus empleados., a fin de despertar en ellos, la motivación intrínseca, la productividad y la innovación en los procesos, no solo en los productos, sino también en los servicios, denominado por múltiples teóricos de la administración y el marketing como, el contrato psicológico, para diferenciarlo de la formalidad del contrato de trabajo, tradicional.
Los centros de trabajo tradicionales se convertirán en instalaciones de atención al cliente y en edificios que proporcionen la imagen de las empresas, pero los propios talleres de trabajo se encontrarán disgregados por toda la ciudad e incluso alejados de ella o en otras ciudades.
Las instalaciones del sector cuaternario se convertirán en edificios y oficinas de reunión donde poder hacer propuestas en común del trabajo realizado durante un período de tiempo determinado (reuniones semanales, quincenales, mensuales). Estos edificios surgirán a medio camino entre la ciudad y las zonas residenciales ya que en estas zonas los terrenos son más asequibles económicamente y las comunicaciones son mejores que en el interior de la ciudad. (Fuente: Wikipedia, 2008).
Para autores como Peter Drucker (1989, 1991, 1993), el salto que define a la sociedad post capitalista, la del predominio de la visión globalizadora viene derivada de la posibilidad de que cada trabajador/a cada día se lleve al hogar los medios de producción, su cerebro, sus ideas, sus experiencias, sus preferencias, su know how, su capacidad de emprender y aprender, lo que hace a cada persona distintiva, sobre la faz de la tierra, como dentro de cada emprendimiento productivo, en una sociedad y una economía, basada en el conocimiento, en el saber, también conceptualizada como sinónima de la fase actual de la globalización, como sociedad de la información, la comunicación y el conocimiento (SICC), entendida como la fase superior de la evolución del desarrollo de las fuerzas productivas y los medios de producción, en la cual el ser humano y sus capacidades, para diferenciarse, aprender, desaprender y emprender, constituyen, el principal activo de las empresas, las organizaciones, los estados, las municipalidades, las regiones, las organizaciones de la sociedad civil, tal como afirmo a fines del siglo XX, el economista Amartya Zen (1999).
4.3. Industrias Creativas
Industrias creativas actividad económica que se concentra en la producción y comercialización de contenidos que son intangibles y de naturaleza cultural, que según la UNESCO se han definido como aquellas industrias que tienen su origen en la creatividad individual, las habilidades y el talento, y que buscan el bienestar y la creación de trabajos a través de la generación y explotación de la propiedad intelectual.
Hoy la mirada y el análisis sobre industrias creativas, responden a las diversas formas de enfocar las relaciones de la cultura con el desarrollo, a la vez que caracterizan las artes, los medios y la cultura en su acepción en general. El mundo advierte esta realidad, entre 1994 y 2002, el comercio internacional de bienes culturales, aumento de U$D 38.000 millones a U$D 60.000 millones, siendo el mercado cultural en los Estados Unidos, el segundo sector de exportación, con un ingreso anual de 30 billones de dólares, y sin ir tan lejos podemos mostrar el ejemplo de Colombia donde ha tomado forma, bajo el programa de cultura empresarial del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, donde se esta sensibilizando una red de 270 Universidades en el tema de industrias creativas.
Cabe destacar que hay que diferenciar lo que es industria cultural de lo que tiene que ver con movimiento económico de lo cultural, que no necesariamente tiene un sistema de producción industrial. Son muchas las ideas que pueden convertirse en empresas. Cada segmento de la actividad cultural tiene su propio nicho de mercado, su estructura de costos, sus herramientas de mercadeo, su camino para llegar al mercado y al consumidor final.
En las industrias creativas se incluye la arquitectura, la publicidad, el marketing, el diseño de modas, la estenografía, la musicalización, los procesos de trabajo relacionados a la mejora de la calidad de los procesos, mediante sistemas de sugerencias, sistematización de experiencias entre otros, derivados de la relación entre el pensamiento, la propuesta innovadora, entre otros modos de gestión, retroalimentación y afines con intangibles.
Son diferentes de las industrias culturales.
4.5. Industrias culturales
Se llama industria cultural al conjunto de empresas e instituciones cuya principal actividad económica es la producción de cultura con fines lucrativos. En el sistema de producción cultural pueden considerarse: la televisión, la radio, los diarios y revistas, el cine, la música, las editoriales, el teatro, la danza, etc., que son elaborados buscando a la vez aumentar el consumo de sus productos, modificar los hábitos sociales, educar, informar y, finalmente, transformar a la sociedad. Dentro de las industrias culturales se ubican además las relacionadas con contenidos simbólicos, como insumos de procesos relacionados con los renglones primarios, secundarios, terciarios de la economía -en su oferta, promoción, distribución, consumo y afines- como los relativos a la publicidad, las artes graficas, los soportes de Internet entre otros.
“La expresión "industria cultural" fue empleada por primera vez por los teóricos de la Escuela de Frankfurt: Theodor Adorno y Max Horkheimer en el libro Dialektik der Aufklärung (Dialética de la ilustración). En esa obra, Adorno y Horkheimer profundizan sobre la reificación de la cultura por medio de procesos industriales”; no obstante, el sentido que sobre la actividad proporcionan actualmente UNESCO, UNICEF entre otras agencias de desarrollo del sistema de Naciones Unidas, varia significativamente del sentido original de tal acepción, inicialmente anclada a la filosofia y la sociología, proseguida en anos posteriores por otros autores postmarxistas, como Whildeim Rehin, M. Foucault, Adam Schaff, Herbert Marcase, Henri Lefevre, entre otros.
La distancia en el sentido de la expresión industrias culturales, en la actualidad, pretende delimitar un universo de referencia, por medio del cual, en una economía concreta, los trabajadores, los trabajos, los productos y los procesos creativos, de mejora continua e innovación, se tipifican en un todo bien diferenciado de los demás servicios concurrentes en una época, sociedad, cultura y economía, cuando los mismos carecen de el factor innovador o creativo, limitándose a la reproducción de rutinas, en las cuales se agrega escaso valor al objeto o proceso de intervención: industrias culturales, será por tanto, una aventura colectiva, laboral, en la cual factores como el asombro, la acción colectiva, la cooperación o asistencia de hombres y maquinas, derivan en un sistema socio técnico o cibernético, como ocurre con la voz, en la radio, la televisión, el cine, el video, los espectáculos teatrales, los programas de computadores y similares, donde la parte o soporte físico de la obra o producto son de costes mínimos. Ej. Un CD, o DVD, vació es decir, sin ningún contenido almacenado, tiene un precio 35 pesos dominicanos, mientras que el ultimo disco de Luis Miguel, oscila entre los 600 y 1000 pesos, como producto original.
Autores como Stanton (1994, 1996) sostienen que en el marco de los servicios los relativos a los contenidos, a parte de generar un movimiento en la economía, producen una experiencia, en el consumidor o usuario, similar, por su fuerza terapéutica, placentera y lúdica a “ masajes para la cabeza”, e incluso desde mediados de los anos 60s, en paises europeos, Canada, EUA y Japón, psicoanalistas, terapistas sexuales, psiquiatras entre otros estudiosos han venido ensayando la danzoterapia, la pintoterapia, la teatroterapia, como alternativas, dentro de los centros laborales, como en grupos interesados en la calidad de vida, la higiene y salud mental, incluso comunidades enteras, lo cual ha venido a diversificar los usos de tales tipos de contenidos, en el proceso que se ha denominado consumo cultural.
5. Los escenarios corporativos están cambiando
Algunas ocupaciones y oficios renacen, otros se renombran, algunos desaparecerán, aunque lo cierto es que el modelo de desarrollo que viene haciendo aguas desde hace casi una década (PNUD, 2001, 2005, 2007), demanda de una reorientación proactiva, para acercarse un poco mas a lo que UNESCO (2007-2008) ha denominado en su Informe Mundial sobre la Cultura (Cuernavaca, Morelos): el edutainment o edu-ocio, lo cual se acerca mas a las visiones lúdicas y felices, de la tercerización y cuarterizacion de las economías, aun en paises del Tercer y Cuarto Mundos, interdependientes, pese a las asimetrías, a las intolerancias, las violencias, los odios, las incomprensiones, el reduccionismo, la secular falta de fe en lo propio, al adultocentrismo, las mezquindades o a los olvidos.
5.1. Flujos Simbólicos
Es el conjunto de estímulos orientados a los sentidos, proporcionados por los mensajes y estrategias comunicativas, de las personas, las organizaciones y los medios de comunicación, para la satisfacción de las necesidades y deseos humanos, en el concierto de un mundo multipolar e interdependiente, como el que le sirve de contexto a la llamada globalización o mundialización.
Tales flujos dan lugar a servicios emergentes, los cuales generan movimientos de las economías, contratos subsidiarios, entre poseedores o detentadores de derechos y secretos industriales, copyright, derechos subsidiarios de la imagen, entre otros, expresados en productos como eventos y películas, pay per view, disponible en hoteles y hogares; televisión por cable, derechos a señales satelitales, la música, el video, la ejecución publica de obras, la fijación de alianzas, franquicias, la utilización de patentes entre otras modalidades, que imbrican las empresas farmacéuticas, los conciertos de una banda, el folklore, las medicinas tradicionales, entre otras expresiones económicas emergentes, donde se entrecruzan los productos y servicios de los sectores terciario y cuaternario.
En el caso del continente América Latina, el valor económico, social y cultural adquirido -desde las últimas décadas del siglo XX, hasta el tiempo presente- por los flujos simbólicos, ha marcado un giro a la tradición, de las relaciones entre: economía y cultura, entre cultura y comunicación, entre servicios y productos -de las industrias culturales y creativas- en el desarrollo humano contemporáneo:
“(…) Las sociedades latinoamericanas están siendo sacudidas por cambios muy profundos en esta primera década del siglo XXI. Este diagnóstico es compartido por numerosos autores que han venido sedimentando un pensamiento nuevo para mirar y comprender nuestro continente. (…) Nuestra mirada se enmarca en aquello que difusamente podríamos llamar Estudios en Comunicación, parte de un dominio todavía más complejo que bajo la impronta de la interdisciplinariedad se inscribe en el campo de los estudios contemporáneos de la cultura (…) Las dos últimas décadas del siglo pasado atestiguan las más radicales mutaciones políticas, económicas y culturales a nivel mundial. El derrumbe de los socialismos reales, la reconfiguración tecnoeconómica del capital y el creciente advenimiento de una "cultura global" marcan los hitos de esta "mutación antropológica" en curso. Es ya un lugar común hablar de "sociedades postmodernas" o "sociedad de la información" para tratar de caracterizar esta época. Desde nuestro punto de vista, hablaremos de "sociedades hipermodernas", en cuanto advertimos continuidades, aceleración y expansión de la modernidad, más que discontinuidades.(…)” (Cuadra, 2008: 5)
5.2. Los círculos virtuosos para el desarrollo humano y la competitividad: descansan en el protagonismo del principal activo de las naciones y organizaciones, su gente
El contexto de las dos últimas décadas del siglo XX, señalado por Cuadra en el párrafo anterior, pone en evidencia que la economía, con la globalización esta cambiando para poner más y más énfasis, en: la creación de círculos virtuosos, en la cadena de valor, en el lugar de los intangibles, en la diferenciación y posicionamiento de organizaciones y empresas, no sólo a escala local, sino también global. Tales flujos simbólicos, se expresan en la construcción de lo que técnicamente múltiples estudios, en diversas disciplinas, han venido a denominar globalización o glocalize -donde se entretejen o hibridan, insumos locales, nacionales, regionales, continentales y globales- en la producción, circulación y consumo, de los bienes y servicios, en el marco de sociedades y emprendimientos cada vez mas competitivos y desterritorializados.
A lo que Cuadra denomina cultura global o reconfiguración tecnoeconómica, es precisamente a este nuevo fluir -post guerra fría y post socialismos reales- de imágenes del mundo, sonoridades, empaques, ofertas exóticas, por vía de los medios de comunicación, las industrias culturales y creativas, haciendo posible que Givenchy, Polo, Chemise, La Coste, Oscar de la Renta, Yves Saint Lauren y muchos otros diseñadores, actores, músicos, productos farmacéuticos, sean conocidos muy lejos de los centros de su manufactura, del lugar donde se han formado sus autores e investigadores, para abrirse a una nueva legión de consumidores, en la llamada generación X o MTV.
Como llegará una oferta de un nuevo producto o servicio, a la mano del consumidor o usuario final, en una era donde los costos de investigación y desarrollo de nuevos productos, crecen y los grandes enclaves se concentran en países, con niveles de desarrollo, para modificar la cadena de valor y la mejora continua, son muy distintos?
Gracias a la penetración de fuerzas comunicativas como la publicidad, las relaciones públicas, de los contenidos y la programación disponible en la Internet, la televisión por cable, la radio, la televisión abierta y por cable, como mediante el efecto demostración, representado en el mundo de las marcas y las modas por el uso, los patrones de compra, de migrantes internacionales, turistas, como de promotores de novedades, en una determinada economía, cultura y sociedad. Sin tal mediación o discurso mediático, no importa si los productos son de calidad excelente, si los insumos utilizados corresponden a una cuidadosa selección, se hará muy difícil, la circulación, la promoción y el consumo de los mismos en distintas latitudes.
Lo anterior ha obligado a redefinir, la conceptualidad de cómo la cultura, sus industrias en alianza con los quehaceres creativos, se alían a la nueva economía – flexible, en cambio permanente, centrada en la orientación al cliente, en el incremento de los estándares de calidad, la innovación, la creatividad: la desmaterializada, la globalizada, la desterretorializada- para la reconfiguración de las posibilidades de supervivencia en América Latina y Caribe, aportando nuevos desafíos, aprendizajes, abordajes, empleos, fuentes de divisas, alianzas estratégicas a lo interno de una misma nación, región, municipio, como en los bloques de integración económica, en sus afanes por minimizar los costos y riesgos de la proyección global, de los bienes, procesos, paisajes, personas, servicios que configuran la marca-pais, las identidades -de una zona geográfica o un sector, transnacional de actividad- como ha ocurrido en el caso del turismo multidestino, el Cariforum, la Asociación de Estados del Caribe (AEC), entre algunas de las iniciativas de las cuales forma parte Republica Dominicana.
“(…) La cultura, desde nuestro punto de vista, es un régimen de significación, entendido como un complejo de dispositivos de significación y de comunicación que reconoce dos ámbitos bien diferenciados, a saber: Una "economía cultural", esto es, el contexto tecnoeconómico que marca los límites tecnológicos de lo "posible" y los supuestos económicos que delimitan la producción, transmisión y recepción de bienes simbólicos. Un "modo de significación", que estatuye los límites del "sensorium" y los posibles cognitivos en un momento histórico dado, es decir, delimita lo "concebible", los confines del imaginario (…) América Latina va dejando atrás la matriz cultural que construyó su lenguaje, su memoria, su cultura. (…) En la era de la hiperindustria cultural, América Latina está transformando su régimen de significación que la acompañó por más de cinco siglos, constituyendo, de hecho, la cuestión central de la política y la cultura entre nosotros, en la hora actual (…)”. (Cuadra, 2008: 5).
5.3. Que colocar entre las pesadillas o malestares de la cultura y economía? La fe, la imaginación y el sudor de los pueblos, desde el glocalize o globalización
En lo que respecta a Republica Dominicana, sostiene Tejeda (2003), refieréndose al impacto de los flujos simbólicos, en el ámbito de la música -específicamente del merengue y la bachata- que una parte de los artistas que habían trabajado en la revolución de la música dominicana - desde finales de los 60s hasta los mediados de los 80s- dio paso a una nueva generación y sector económico de millonarios, mediante la exportación de tales tipos de contenidos, lo mismo que con la concertación de nuevos contratos, soluciones de representación comercial y artística para grabaciones, videoclips, conciertos, festivales y comparecencias en los medios de comunicación.
La resonante victoria de Juan Luis Guerra (2007) en la premiación Grammy Latino, posteriormente en la premiación de Disney World y en los Grammy, ponen de manifiesto que la composición de las exportaciones, el talento y la calidad, han venido a penetrar en el gusto del publico masivo y global, basándose sin embargo en el peso, de las raices de lo afro, las tradiciones melódicas y armónicas, atesoradas por el folklore y una cultura rural, local, la dominicana, por los caminos de la fusión: el reino de los intangibles y sus impactos económicos -en las exportaciones del paisaje, los productos, las voces del idioma, las cosmovisiones- en un mundo que asume lo caribeño, sus mitologías y esperanzas.
La radicalidad del cambio en la economía lo expresó ya Castells (1999) en un tríptico famoso, donde se afirmó que del total de los flujos de capitales existentes en la tierra a fines del siglo XX, el 98 % de los mismos correspondían a la circulación de bits, transacciones financieras electrónicas y contenidos, mientras que a penas un dos por ciento, del tráfico comercial mundial se relacionaba con los sectores primario y secundario de la economía.
Etzel Báez (2007) constituye uno los pocos autores dominicanos que en anos recientes, han venido desarrollando propuestas y visiones, sobre el potencial de generación de empleos y divisas -desde las MyPEs, como del potencial de los flujos simbólicos y las industrias que le sirven de sostén -en el proceso de producción, circulación, retroalimentación y consumo, culturales y creativas en los aspectos que guardan en común, la industria editorial, fonográfica, audiovisual, multimedial, hipermedial, la producción de software entre otros sectores emergentes, en el marco de la economía globalizada, sustancialmente diferenciados de los correspondientes a la primera y segunda ola de la revolución industrial, señalados por Alvin Toffler, desde mediados de los anos 60s, en la lógica de los nuevos paradigmas, definidos por Edgar Morin y Th. Khun (1962):
“(…) Desde el 1974 vengo estudiando el movimiento económico que genera el subsector de la cultura: teatro, ballet, televisión, artes plásticas, moda, salas de cine, música erudita y popular. Lo hago a partir de las informaciones oficiales que levanta el Banco Central y que publica en sus boletines desde el 1972.Hoy es el mismo Banco Mundial quien estima que la cultura genera sobre el 7% del PIB global, siendo el subsector mencionado responsable por dos tercios del total. En el 2006 generó más de US$ 70 billones a USA, doblando el total generado en el 1990 lo que indica que es el de más rápido crecimiento. Ese mismo estudio indica que el cincuenta por ciento de empleos y salarios son resultados del teatro de Nueva York y del cine y la televisión de California (The arts and entertainment industries, Labor Monthly Review, outubro de 2007).Siempre he estimado una cifra de entre 800 y 1000 millones de dólares al PIB de la cultura en República Dominicana. Esto puede estar generando mas de 40 mil empleos directos y otro tanto no contabilizado (informal) durante todo el año. Contabilizar el PIB de la cultura no debe ser algo del otro mundo pues toda empresa o actividad cultural con efecto comercial tiene un registro contable a partir de la boletería así como con la emisión de notas fiscales. Hasta que no se contabilice y se creen mecanismos de permanencia de empleos no será posible echar hacia delante a la cultura (…)” (Báez, 14 Mayo, 2008)
Mientras, para muchos y muchas que desde la audiencia, en la sala oscura o semi- iluminada o en el tamiz del tiempo y las aulas, nos dejamos recorrer por el gozor: decir gracias, no nos queda mal.
Larga vida y éxitos, para los visionarios y visionarias en cada época, escenario, actividad o lugar.
El que tenga ojos que oiga y quien aun disfrute de sus oídos, que mire…importa mucho sentir y no domesticar, la conciencia despierta…lo demás, el tiempo y solo él dirá.
Yoe F. Santos
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